Las causas son de diversa índole pero lo que está claro es
que la causa principal de los siniestros se debe en el 97 por ciento de los
casos a descuidos humanos, por accidente, intencionalidad o negligencia; pero
fundamentalmente la utilización del fuego con fines agropecuarios.
Éstos se diferencian en tres grupos:
- Negligencias o descuidos (quema de pastos, actividades agropecuarias,
aprovechamientos forestales, otros trabajos forestales, industrias, limpia de
desechos de vía, fumadores, fogatas, excursionismo.
- Intencionados.- por indefinición de la tenencia de la tierra, obtención de
autorizaciones para aprovechamientos forestales, uso del fuego para caza
furtiva, rencillas entre particulares y/o comunidades
- Otras causas.- rayo, ferrocarril, líneas eléctricas, maniobras militares,
vehículos y maquinaria en áreas forestales.
De cualquier forma que se haya propiciado el fuego, sigue
siendo en el siglo en el que estamos una atrocidad, no solo para nuestros
intereses monetarios si no para nuestro bien estar.
Terminamos esta pequeña entrada del poemario inédito de Ferran Garrido.
Cuando el silencio ya no es paz,
cuando el viento ya no es brisa, cuando la tierra ya no es tierra... solo nos
queda gritar.
Cuando las voces ya están rotas, cuando los ojos ya no
lloran, cuando el suelo ya es ceniza... solo nos queda el dolor.
Llamas que traen el anuncio de una luz abrasadora,
precursoras de un final de sombras y ausencias. Cenizas que nos llevan a la
nada, al silencio de una paz de polvo muerto, de sudor marchito, de lágrimas
secas...
(Del poemario inédito de Ferran Garrido)