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Mostrando entradas con la etiqueta Un año en el bosque mediterráneo. Mostrar todas las entradas
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22 dic 2011

Diciembre


El tiempo invernal se instaura en nuestras latitudes, el solsticio tiene lugar entre el 21 y 22 de diciembre; estas fechas marcan los días más cortos del año y las noches más largas y más frías. Durante diciembre, la vegetación se encuentra nuevamente en el periodo de reposo, mientras que la fauna permanece activa debe ingeniárselas para subsistir en condiciones difíciles. Incluso con el frío intenso de este mes el hielo que dibuja todas las montañas en los charcos de las dehesas, las inquietas musarañas se afanan en su incesante búsqueda de alimento. Cuando en las laderas umbrías los castañares y robledos se desprenden de sus últimas hojas muertas, los viejos y solitarios verracos comienzan a abundar las profundas espesuras de las laderas. Durante este mes, la invernada de multitud de aves se encuentra en su máximo; por todas partes, los campos mediterráneos bullen con la actividad de centenares de miles de visitantes, alados, los eriales, los zarzales de los sotos van en busca de algo que comer. Este grupo de aves se encuentran la abubilla que prefieren pasar el invierno en nuestras latitudes mediterráneas en lugar de abarcarse en un largo y peligroso periplo migratorio.

12 dic 2011

Noviembre


Los temporales de lluvia y el descenso térmico son las notas dominantes de este mes, una situación que suaviza a mediados de este mes es el llamado”veranillo del membrillo” Noviembre es una época de gran actividad en lo que se refiere a tareas agrícolas, el arado de las tierras y de las siembras. Los árboles y arbustos ofrecen un aspecto muy vistoso mezclando sus tonos rojizos, amarillentos y dorados que pronto desaparecerán. La fauna se esfuerza en encontrar alimento. En los sauces de los sotos o carrizales de la lagunillas y los remansos, no dejará la gineta de intentar llevarse a la boca algún despistado estornino o zorzal. En esta época del año, las dehesas de las tierras bajas bullen con multitud de aves, mientras que en los espesos montes de jara y lentisco, los robledos serranos y los roquedales por el viento y los chubascos se queden algo vacíos, pues la fauna desciende hacia las zonas más templadas cubiertas por olivares. En estos lugares frecuentados también por los rebaños de meninas, las piaras de cerdos negros y los grupos de vacas avileñas pululan los bandos a la búsqueda de invertebrados entre el barro.


4 dic 2011

Octubre


En ocasiones puede suceder el fenómeno conocido como el “Veranillo de San Miguel” pero lo normal durante este mes es percibir como los días se acortan a la vez que las temperaturas bajan ostensiblemente. La nota meteorológica de este mes son las latitudes, pues son frecuentes los aguaceros y las rachas fuertes de viento que empujan a nuevos frentes aguaceros. Las plantas mediterráneas aprovechan esta época de bonanza, muchos árboles su maduración y ofrecen jugosos llenos de azucares. Aparecen setas de mil colores, los pastos reverdecen y los musgos esponjan las praderas y piedras. Muchas aves se marcharon pero muchas llegaron hasta nosotros. Después de varios días de persistentes lluvias, el sol ilumina la limpia atmósfera otoñal, en los campos empapados de las dehesas se levantan profundos surcos que siguen un cortejo de garcillas, urracas, lavanderas blancas y estorninos. La abundancia de recursos de este mes es aprovechado por todos los habitantes del bosque. El lirón no perderá ocasión y recolectará todo tipo de frutos. En las frescas tardes una multitud de anfibios se afanan en devorar los últimos insectos de la temporada y los caracoles y babosas que se encuentran en los caminos. Zorzales comunes y alirrojos, petirrojos, bisbitas comunes, lavanderas blancas, reyezuelos, agateadores, currucas… llegan hasta las templadas latitudes y se dispersan llenando de vida y movimiento los grisáceos campos otoñales.

26 nov 2011

Septiembre


Un mes considerado de transición en el que pasamos del verano al otoño. En general las temperaturas descienden paulatinamente a medida que avanza el mes. Con la entrada de la nueva estación es normal que se den temporales de lluvias. Septiembre permite una gran movilidad a la fauna que aun se encuentra inmersa en su viaje. Los anfibios y los reptiles aun en estas fechas siguen activos, y algunos mamíferos sienten la llamada del celo. Para las plantas este mes suele traer el final de un periodo agotador y da paso a una época de mucha maduración de frutos. Algunas mañanas, las nubes se apoderan del paisaje amarillento y descargan aguaceros, en pocos días mientras los pastos comienzan a verdeguear, los roncos sonidos de amor de las ciervas se dejan oír por las solitarias laderas. Por los cauces menguados de los ríos mediterráneos, cruzando las horcajos y pasos de sierra, una legión de pequeños insectívoros atraviesan nuestro territorio para dirigirse al sur buscando temperaturas más calidas donde poder sobrevivir, muchos de éstos viajeros serán la primera presa de los jóvenes alcotanes. Las sierras y las dehesas, los valles y los sotos se quedarán un poco huérfanos mientras la fauna de verano se marcha a tierras lejanas. Las marañas que cubren las laderas de la sierra muestran una plena actividad. Los jabalíes, con la caída de la Luna darán buena cuenta a los frutos caídos de las higueras.

19 nov 2011

Agosto


Un mes denominado por las altas temperaturas, aunque frecuentemente puede haber bajadas de las mismas a finales de este mes. La vegetación sigue sumida en el inevitable parón, pero algunos arbustos comienzan a madurar suculentos frutos como son las zarzamoras, saúcos o escaramujos. Las especies animales han concluido sus ciclos reproductivos y otras tantas se preparan para iniciar el proceso migratorio que les llevará a lejanos continentes, éstos suelen reunirse en puntos antes de iniciar sus vuelos. La cigüeña negra comienza a abandonar las aparatadas regiones y comienza su migración. Para buena parte de la avifauna insectívora en agosto marca su momento de partida dejando nuestros bosques y praderas un tanto vacías. Los aullidos escuchados en la noche también emprenden hacia nuevos campos donde reposar. En las profundidades de las umbrías, en las vegas que todavía conservan las tardes algún retazo de frescor, los grandes machos de ciervos se reúnen a descansar. Para los reptiles, los días de agosto siguen siendo momentos de gran actividad pero prefieren aun moverse en las horas de menos insolación. Algo maravillo ocurre en este mes, higos, uvas, moras y otros frutos maduran al final del mes convirtiéndose en un componente fundamental en nuestra dieta mediterránea.
                                                                                

30 oct 2011

Julio


En este mes se registran las temperaturas más altas del año, alcanzando frecuentemente cotas superiores a los 40º C durante el día, las noches suelen ser un poco más cálidas. A estas elevadas temperaturas hemos de sumarle la falta absoluta de precipitaciones, ante esta situación las plantas mediterráneas han de poner en práctica todos los mecanismos para poder sobrevivir en los bosques. La actividad de la fauna se centra en las primeras horas de la mañana o de la caída de la tarde. A medida que avanza el mes de julio, los ríos bajan por su cauce muy escaso. Las soleadas y calurosas mañanas del mes contemplan los primeros vuelos de muchas de las especies más representativas de las latitudes mediterráneas. Las jóvenes cigüeñas negras aguardan el momento oportuno para iniciar sus primeros vuelos, a su vez todos los jóvenes águilas imperiales están apunto de abandonar su nido, entregándose a frenéticos ejercicios musculares para así lanzanser a su nueva aventura. A lo largo de esta estación seca, multitud de conejos se desplazan torpemente por los claros y a orillas de los regatos. En las frutaledas y huertas que bordean las poblaciones suelen concentrarse en esta época del año numerosas aves que buscan los brutos y los brotes, algo que pueda apaciguar los calurosos días.

21 oct 2011

Junio


La primavera empieza su declinación para dar paso al tórrido verano. Las jornadas son particularmente más largas hasta llegar a una época en la que se dispone de unas 16 horas de luz solar. Las plantas se encuentran en un punto desfavorable. A media mañana la silueta del águila culebra surge del bosque de pinos y inicia su cotidiano patrullar por los calveros, roquedos y eriales de su amplio territorio. Algunos de los mamíferos de los bosques tienen durante este mes de junio su principal época de partos. Las hembras de ciervo, tras ocho meses aproximadamente de gestación dan a luz los dos cervatos esperados. En oscuras camas situadas en alguno de los refugios divinos dispone la gineta, tendrá lugar el nacimiento de las crías que vienen al mundo completamente desvalidas, sordas y ciegas. A estas alturas del año la reproducción de la mayoría de las especies esta muy avanzada o ha concluido. Así ocurre con el alcotán, que sobrevuela ruidosamente los bosques en los que se dispone a criar. Durante las noches de este mes, en la caída de las nieblas los jilgueros, estorninos, pardillos… se entregan a sus manifestaciones amorosas ofreciéndonos persecuciones nocturnas por las canchaleras y pedregueras que frecuentan en medio de un considerable recital de silbidos.

12 oct 2011

Mayo


Seguramente mayo constituye el mes primaveral por excelencia. Las temperaturas suben paulatinamente provocando incluso la aparición de las primeras tormentas, resultando en ocasiones bastante devastadoras. La duración de los días se ve aumentada notablemente y con las abundantes lluvias las laderas se cubren de matorrales. La floración se encuentra en su momento más álgido, todo tipo de árboles y arbustos se adornan con flores de infinitos colores y variable vistosidad. La floración más llamativa puede ser la de la Jara, pringosa que se cubre de enormes y delicadas flores blancas o rosas dando un aspecto a nuestra serranía impresionante. Lo que respecta a la fauna, mayo es un mes de mucho ajetreo, pues muchas de las especies aún se encuentran en su estado de reproducción. Entre los sonidos más característicos de las mañanas primaverales hemos de resaltar una estrofa aflautada que surge del fondo de los sotos, se trata de la oropéndola, un animal tímido que no acostumbre a dejarse ver. Durante mayo algunas de las aves rapaces que iniciaron su ciclo reproductor se encuentran a punto de consumarlo, dos de nuestros jóvenes aves rapaces ya han nacido y en breve sentirán la necesidad inminente de abandonar el nido. Los jóvenes águilas intensifican sus ejercicios de vuelo. A medida que mayo avanza se consolida la primavera en las charcas de las dehesas el nivel del agua desciende dejándonos ver los sapos comunes tras abandonar los lugares donde fueron depositados por su progenitores, muchos de ellos se verán condenados a ser alimento de los galápagos.

1 oct 2011

Marzo


Este mes se asemeja bastante al mes de febrero, persisten las variadas sensaciones meteorológicas, pero a pesar de todo, marzo constituye el primer mes primaveral. A lo largo de este mes, podemos respirar un aire de cambio en sotos, dehesas y sementeras, una brisa más fragante y tibia. Este mes se caracteriza por ser antojadizo y cambiante pues el viento es a veces persistente y cálido y en otros momentos puede ser helador. Para las plantas supone el inicio en sus funciones vitales, comienza así una floración temprana, se desata en ribazos, claros y sotos. La mayoría de las aves propias del estío han sustituido a las visitantes otoñales que desde algunas semanas han embarcado en el retorno a sus lejanos lugares de origen. Es época de nacimientos, las hembras de lince se encuentran disponiendo una confortable paridera, al abrigo de los espesos bardales y marañas, verán la luz entre 1 y 4 crías siendo unas encantadoras bolitas de pelo. La incipiente época de abundancia es la elegida también por las hembras de jabalí para dar a luz a sus rayones. En estos inicios de la primavera, los anfibios salen de su sopar y se entregan al celo. La llegada de aves estivales a lo largo de la treintena es constante, las minúsculas antillas no tardarán en instalarse en los grandes jardines, frutales… Estos días de marzo traen también a las escasa y misteriosas cigüeñas negras, donde llegan para reproducirse año tras año. No hemos de olvidar la multitud de invertebrados como los escarabajos, mariposas, chinches, saltamontes, grillos… que se preparan para iniciar sus ciclos aprovechando la exposición primaveral que se avecina. Como todos habremos escuchado alguna vez “Cuando marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.”

Febrero


Un mes voluble e incierto en lo que se refiere a meteorología, con constantes cambios en el ambiente combinando días de frío a olas de calor. Aunque en este mes de transición eventualmente se sientan efluvios primaverales, lo cierto es que febrero es una época considerablemente fría en los bosques y matorrales mediterráneos, con predominantes aguaceros, heladas nocturnas y nevadas, con vientos procedentes del ártico. Sin embargo durante este periodo una buena parte de la vegetación comienza a dar muestra de actividad como los almendros, adornando los campos invernales con una majada floración. Los cauces y riberas todavía desnudas de hojas van produciendo pequeñas florecillas que se van preparando para soportar aun las heladas nocturnas. En lo que se refiere a la fauna, surge una renovación de las especies, unas empiezan lentamente a abandonarnos y otras hacen su tímida aparición. Cuando las frías noches de febrero dejan paso a esas luminosas montañas invernales, en la que la luz intensa baña los paisajes escarchados de nuestros montes mediterráneos, un corro de grandes siluetas se eleva en el fino vientecillo matutino en las solanas de la sierra. Durante algunas de las mañanas calurosas del invierno podemos observar la salida de las lagartijas deambulando por los claros de los encinares. Un sonido imperioso y repetitivo pone acentos primaverales, se trata de un ave que acaba de llegar desde el trópico, estamos hablando del chimiante canto del Críalo, algo burlón y onomatopéyico parece recordar a las urracas. Febrero es un mes de llegadas, pero también loes de despedidas pues los bandos irán dejando las dehesas donde se alimentaron para enfrentarse así al interminable proceso migratorio que parece predecir sus viajeras vidas.

Enero


Amantes de la naturaleza, a pesar de la acusada diferencia térmica de este mes, nuestras salidas a los bosques mediterráneos suelen estar marcadas por días soleados y despejados. Entre las nieblas características de este mes observamos una vegetación en reposo, aguardando la bonanza primaveral, mientras que la mayoría de los reptiles y anfibios están en un momento de profundo letargo. Millones de aves aprovechan sus últimos días de estancia entre nosotros alimentándose antes de emprender el largo viaje que les llevará a sus áreas de reproducción. En las frías noches del bosque, sonidos extraños, roncos y resquebrajados surgen de las profundidades entre los alcornoques y los espesos matorrales, los solitarios gatos monteses buscan en la nocturnidad su amante, para luego pasado algo más de dos meses, las gatas parirán en recónditos encames situados en cuevas. Para muchas especies, los fríos días de enero son una época de sueños y recogimiento, pero otros muchos persiguen la proximidad del hombre, en busca de alimento y cobijo introduciéndose en corrales y desvanes. Si las noches contemplan el deambular encelado de búhos reales, gatos y zorros, las soleadas mañanas son testigo de cómo las grandes rapaces inician sus madrugadoras manifestaciones nupciales, pero si madrugador es el cortejo del águila perdicera, más lo es el buitre leonado, una de las mayores rapaces de nuestra fauna, se enfrenta a hielos y neviscas encubando en las altas cresterías de la sierra del voluminoso su único huevo. Roncos gañidos suenan en nuestros bosques durante los amaneceres y entrellados de enero, escucha… es la naturaleza.

25 sept 2011

Abril


Como nota característica de este mes, es la lluvia que penetra entre los bosques y los matorrales mediterráneos, se sucederán aguaceros, chubascos y temporales que mantendrán las temperaturas en general algo bajas, pero entre borrascas y borrascas saldrán días soleados y apacibles. Mes que marca el inicio de la primavera con días más largos. Llegamos a percibir que en el aire ya flotan las fragancias vegetales que anuncian una copiosa floración. El bosque mediterráneo se torna de colores verdosos con tonos pálidos, los pastos reverdecen y los musgos tapizan el suelo y las rocas rezumando la humedad. Con las jornadas lluviosas de la primavera, el ruidoso coro de los charcones, los remansos ríos que lanzan al aire nocturno los encelados machos. El águila culebra comienza a dejarse ver por calveros del bosque, instalando su pequeño y escondido nido entre las ramas de algún apartado alcornoque o encina. Con el nacimiento de los polluelos, su progenitor se dedicará a capturar los conejos y liebres que necesitará su familia para subsistir. En los paseos primaverales por el monte nos será fácil encontrar alguna trocha en los claros encinares, las pesadas cornamentas de los ciervos que a estas alturas del año se han despojado. A lo largo de todo este mes seguirán llegando numerosas aves migratorias, los campos se ven animados por ruidosos bandidos de multicolores abejarucos que se desplazan en busca de sus habituales cuarteles de cría.

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